miércoles, 14 de enero de 2026

Apareciste en mis sueños, otra vez...

 Y es que sí, en mis sueños me caes mejor… 


Hoy te soñé. Eras tú siento tú, no había distancia entre nosotros y actuabas como un amigo. Como un buen amigo. Quiero hablarte y quiero saber de ti pero me prometí no extrañarte e incluso dejé de masturbarme para no pensarte. ¿Por qué? Porque cierro los ojos y te tengo dentro. O cerca. O enfrente. O detrás. Con tu mano sosteniendo mi cabello. Ya no recuerdo bien tu sonrisa, pero recuerdo tus ojos. No quiero traer el recuerdo. Pero, necesito que sepas que necesitaba dejarte ir. Dejar de pensarte, dejar de quererte. Dejar de gaslightear cosas que viví a tu lado. Capaz había cosas que tu decías porque era lo que había que decir. Consciente o inconscientemente muchas, muchas veces me lastimaste. Quizás fui yo por “sensible”, por no amarme demasiado o quizás tú por directo. También sé que en ti buscaba validación y amor, cosas que sabía jamás me darías. Porque me usaste y te usé y te quise y te odié. Era obsesión, era deseo, eramos dos almas perdidas buscando consuelo. Siempre fue así.

Yo quería quererte bien. Como a una pareja, pero nunca, nunca nos dejamos. ¿O nunca coincidimos? La realidad es que nunca quisiste. ¿Verdad?

Entiendo que no quieras contestar, es más, me pregunto con que huevos te escribí cuando hace un año le pedí a mi amiga en común que te pidiera que no me escribieras más. Con que huevos te escribí, si hasta hice un ritual para dejarte ir... Con que huevos escribo esto, sabiendo que en el fondo de mi corazón siempre serás esa historia que quería que fuera. Que existiera. ¿Recuerdas nuestra conexión sexual? Podía pasar horas queriendo coger contigo. Besarte. Tocarte. Abrazarte. Ya no recuerdo cuando fue nuestra última vez. Miento. 



Pero bueno solo quería escribir ¡que pinche coincidencia random! 

Para mí fue un impulso loggearme y escribir justo las palabras que me harían llegar a ti. Eres la razón por la cual odio One day, porque entre nosotros no hay un día especial, pero sé que al menos una vez al año aparezco o apareces en mi vida. ¿Cuál es la probabilidad? ¿Cuál era? Capaz solo lo vivo yo y tú ni te has dado cuenta de que pasan los años, ¿cuatro años sin vernos? Y de alguna manera te sigo encontrando en los lugares o en las personas. ¿Y tú... me recuerdas igual?

No hay comentarios:

Publicar un comentario