miércoles, 15 de abril de 2026

Otra de ti

 Y no creas que no te pienso. 

Que no lucho diariamente contra mí para no hablarte.

Tienes un poder extraño en mí, pero no es poder, es costumbre. 

Es la costumbre de evadir mi vida y perderme en tu piel, pero es que...¡que buenas perdidas nos metíamos! La costumbre me hace quererte en mi vida. Querer. Equivocarme porque al final del día sé que no somos para el otro y se siente lejana la idea de mí volviéndome a compartir con alguien más. ¿Quiero una relación? Sí quiero, pero no creo que la quiera contigo. ¿Por qué tengo esta duda tan fuerte? ¿por qué no puedo creer que eres sincero? ¿por qué es una equivocación lo que veo en lugar de "tengo miedo pero no te ves tan mal"

Si soy honesta conmigo misma quiero compartir tiempo contigo. No sé si quiero volver a compartir mi energía sexual, pero quiero estar cerquita de ti, provocarme y volver a sentir ganas de vivir. 

¿Cómo saber que es diferente? Ni si quera tuviste el valor de ir detrás de mí... Veo muchas telenovelas, ¿verdad? Igual no quería que fueras tras de mí, solo que me dijeras lo que sentías. Que lo tuyo no fuera aburrimiento, como lo mío. 

¿Por qué es tan difícil para ti decirme lo que sientes? 

Ya no quiero ese drama, entonces ¿tampoco te quiero a ti? ¿Pero por qué te pienso? ¿Estoy aburrida nuevamente? 

¿cómo sé que aceptarás si te digo que quiero verte? ¿cómo sé que es lo correcto? ¿Cómo te suelto si en realidad no quiero? Sí es costumbre, ¿verdad?


¿Y tú luchas contra ti para no escribirme?


miércoles, 14 de enero de 2026

Apareciste en mis sueños, otra vez...

 Y es que sí, en mis sueños me caes mejor… 


Hoy te soñé. Eras tú siendo tú, no había distancia entre nosotros y actuabas como un amigo. Como un buen amigo. Quiero hablarte y quiero saber de ti pero me prometí no extrañarte e incluso dejé de masturbarme para no pensarte. ¿Por qué? Porque cierro los ojos y te tengo dentro. O cerca. O enfrente. O detrás. Con tu mano sosteniendo mi cabello. Ya no recuerdo bien tu sonrisa, pero recuerdo tus ojos. No quiero traer el recuerdo. Pero, necesito que sepas que necesitaba dejarte ir. Dejar de pensarte, dejar de quererte. Dejar de gaslightear cosas que viví a tu lado. Capaz había cosas que tu decías porque era lo que había que decir. Consciente o inconscientemente muchas, muchas veces me lastimaste. Quizás fui yo por “sensible”, por no amarme demasiado o quizás tú por directo. Sé que en ti buscaba validación y amor, cosas que sabía jamás me darías. Porque me usaste y te usé y te quise y te odié. Era obsesión, era deseo, éramos dos almas perdidas buscando consuelo. Siempre fue así.

Yo quería quererte bien, como a una pareja, pero nunca, nunca nos dejamos. ¿O nunca coincidimos? La realidad es que nunca quisiste. ¿Verdad?

Entiendo que no quieras contestar, es más, me pregunto con que huevos te escribí cuando hace un año le pedí a mi amiga en común que te pidiera que no me escribieras más. Con que huevos te escribí, si hasta hice un ritual para dejarte ir... Con que huevos escribo esto, sabiendo que en el fondo de mi corazón siempre serás esa historia que quería que fuera. Que existiera. ¿Recuerdas nuestra conexión sexual? Podía pasar horas queriendo coger contigo. Besarte. Tocarte. Abrazarte. Ya no recuerdo cuando fue nuestra última vez. Miento. 



Pero bueno solo quería escribir ¡que pinche coincidencia random! 

Para mí fue un impulso loggearme y escribir justo las palabras que me harían llegar a ti. Eres la razón por la cual odio One day, porque entre nosotros no hay un día especial, pero sé que al menos una vez al año aparezco o apareces en mi vida. ¿Cuál es la probabilidad? ¿Cuál era? Capaz solo lo vivo yo y tú ni te has dado cuenta de que pasan los años, ¿cuatro años sin vernos? Y de alguna manera te sigo encontrando en los lugares o en las personas. ¿tú me recordaras igual?